Desde hace muchos años, Argentina intenta construir su propia perspectiva filosófica respecto de la responsabilidad social.
Por la información que brindan las distintas empresas que operan en el país, parece ser, que la visión de lo que significa la RSE es bastante estrecha, porque mayoritariamente, lo que se observa como RSE es el financiamiento, de diversos programas de educación y bienestar social encarados por organizaciones no gubernamentales y también gubernamentales.
Pero el concepto de RSE, es mucho más amplio, porque RSE es un sistema de gestión, que presupone la adopción de una actitud responsable que comprende el compromiso social que en forma voluntaria asume la empresa por el impacto que provoca su actividad tanto en lo interno como en lo externo, adoptando prácticas responsables de gestión y destinando parte de sus recursos corporativos para realizar contribuciones voluntarias para el bienestar de la comunidad.
Por lo tanto, una empresa que tiene campos de prueba de agroquímicos contaminantes, aunque esté apoyando programas de educación y bienestar social, no está gestionando con responsabilidad social. Este es el caso de Bayer, que tiene en Chile, un programa, llamado “Agrovida”, que según proclama, capacita a las personas en el uso seguro de productos fitosanitarios, para prevenir intoxicaciones y contaminación y otro también en Chile, llamado “Educación para la Salud” con tareas de prevención, rehabilitación y lucha contra el consumo de drogas; mientras inaugura un campo experimental de agroquímicos en el suelo de Chacabuco.
En el campo experimental de Chacabuco, se hacen pruebas con herbicidas como el glifosato, sustancia que se ha descubierto, a través de investigaciones del Conicet como las del Dr. Andrés Carrasco, que puede generar malformaciones. Vecinos de Chacabuco, denuncian que están expuestos, por el uso de agroquímicos, a enfermedades neurológicas, cáncer y abortos espontáneos.
La empresa abrió a la prensa el campo experimental al periodismo el año pasado, sin embargo son varios los médicos y veterinarios, que coinciden en afirmar que el uso de los agrotóxicos es malo para las personas, la flora y la fauna.
La gestión con responsabilidad social debe estar inserta en el corazón del negocio de la empresa, porque la gestión no puede tener dos modelos, uno para la gestión del negocio de la compañía y otro para la gestión de sus relaciones institucionales. La gestión con responsabilidad social debe abarcar todas las áreas de gestión de la empresa, para que esta sea creíble y cuanto más relacionada esté esa gestión, con el núcleo del negocio, más beneficioso será para la empresa porque ganará en credibilidad social, lo que favorecerá su posicionamiento.
Como bien dice Kotler, es posible obtener beneficios para la empresa haciendo el bien, sin incurrir en contradicciones como la comentada, que pueden ser muy costosas en términos de pérdida de credibilidad para la empresa.
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